En Tepoztlán preservan las tradiciones

En Tepoztlán preservan las tradiciones, a partir de hoy, 18 de octubre, a las cero horas empiezan a doblar las campanas de todas las iglesias: es el aviso a los difuntos de que la gente del pueblo se está preparando para recibirlos.


A partir del 23 de octubre, diariamente hay rezos en las iglesias para llamar a los difuntos y recordarles que se les espera.


El 28 de octubre se pone una ofrenda para esperar a los muertos en accidentes o tragedias.


Las campanas doblan cuando muere un adulto que se haya casado; si no se casó o si era un niño o joven, las campanas repican.


El 31 de octubre las campanas repican porque es el día en que se espera a los niños difuntos, los cuales son recibidos con una ofrenda dedicada a ellos, con juguetes, arroz de leche, y comidas que les gustaban, normalmente no llevan mole.


El 1o de noviembre a partir del mediodía ya está lista la ofrenda para los difuntos. Las ofrendas siempre van dedicadas a alguien, se incluyen elementos que le gustaban al difunto, y los elementos tradicionales como la flor de cocosato, que ahora se complementa con la de cempoalxóchitl; ceras, pan, tlaxcales, frutas tradicionales o de temporada como níspero, ciruela y calabaza en dulce; sal, agua, tamales gordos de manteca, y algún mole. Es importante poner el alimento para Juan Jaulero, el que cuida los panteones, que son las vísceras del pollo, para que no destruya espiritualmente la ofrenda, o como decían los abuelos, para que no la manosee. Al poner la ofrenda, los abuelos acostumbran hablar con sus difuntos y decirles para qué están poniendo cada cosa.


Cuando está obscureciendo, empiezan a salir los niños a pedir dulces para su calaverita, tallada en una chilacayota o hecha con carrizo y papel de china. Algunos niños van con disfraces tradicionales de calaveras o catrinas.


Después de la medianoche (ya el 2 de noviembre) ya se puede disponer de la ofrenda. Antes no, porque uno se infla o se empanzona, dicen las abuelas.
En algunos barrios, como el barrio de Santa Cruz, el 2 de noviembre a las 3 am las personas del barrio salen con campanas chiquitas a pedir limosna para los repicadores, en náhuatl; al entregarlo a las señoras de las iglesias se brinda la comida a la comunidad.