Urgen a que huachicol sea considerado delito grave

Autoridades federales y gobernadores del centro del país, acordaron trabajar de manera conjunta en el combate al robo de combustible y en la regularización del abasto en las estaciones de servicio.

Luego de una reunión privada en la Secretaria de Gobernación en la que participaron los titulares de esta dependencia, Olga Sánchez Cordero; de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo y de Energía, Rocío Nahle, además del representante de Petróleos Mexicanos, Sánchez Cordero advirtió que no habrá marcha atrás en el combate a este delito que representa un flagelo para México.

No vamos a dar un solo paso atrás, estamos tomando las medidas necesarias para la distribución. Hay combustible suficiente, hay muchos barcos que están descargando en nuestro país, no hay escasez solamente tenemos un problema momentáneo de distribución”

También urgió a terminar el debate y posterior aprobación de la ley que eleva a delito grave el robo de combustible en el país

Requerimos y desde aquí hago un llamado a todas las fuerzas en el Congreso federal y desde luego, como es modificación constitucional en los congresos de los estados, para que nos apoyen para que el robo de combustible sea un delito grave y no tengamos una puerta giratoria en los reclusorios y no podamos debidamente judicializar esto delitos que han sido un cáncer y un flagelo para nuestro país”.

En conferencia de prensa posterior, el secretario Alfonso Durazo informó que explicaron a los gobernadores de Querétaro, Hidalgo, Guanajuato Jalisco, Michoacán y del Estado de México, la estrategia para reforzar la vigilancia en los ductos y reabrirlos lo más pronto posible; establecer una red alterna de distribución con mil pipas de 30 mil litros en los próximos dos meses, así como incentivar la implementación de programas sociales en las zonas donde pasan estas tuberías a fin de inhibir la participación de comunidades en este delito.

El mensaje queda muy claro: quienes participaban o han venido participando en el mercado ilícito de combustibles en virtud de la impunidad, el mensaje eso que ya se acabó. México deja de ser tierra de nadie, particularmente los ductos dejan de ser tierra de nadie”, subrayó

El funcionario reconoció que, por ejemplo, el ducto Tula -Toluca “es una auténtica coladera” por la cantidad de tomas clandestinas que tiene y que deberán cerrarse.

Los gobernadores hicieron ver a los funcionarios federales la presión social que significa el desabasto de combustible que en entidades como Guanajuato y Michoacán alcanza el 85 y 70 por ciento en promedio, respectivamente.

En este sentido, respaldaron la decisión del gobierno de México de combatir el robo de combustible, aunque pidieron acelerar la distribución de gasolinas a las estaciones de servicio.

Con información de Excelsior.