Kate Winslet, arrepentida de haber tomado algunas “pobres decisiones” artísticas

Desde que Dylan Farrow volvió a hablar sobre los abusos que asegura haber sufrido desde niña por parte de su padre adoptivo, Woody Allen , muchos actores hicieron sentir su arrepentimiento por haber trabajado junto al director.

Entre los primeros en hacer oír sus voces estuvieron Demi Lovato y Timothée Chalamet, protagonistas de la aún no estrenada -y posiblemente, destinada a permanecer inédita-A Rainy Day in New York. Algo parecido sucedió con algunos sus actores fetiches en el pasado, como Colin Firth o Mira Sorvino, pero poco se supo de la más reciente dupla que arribó a los cines, Kate Winslet y Justin Timberlake… hasta ahora.

La actriz de La rueda de la maravilla ha decidido romper el silencio, aunque sin dar nombres precisos, para expresar que siente un “amargo arrepentimiento” por las “pobres decisiones” que la llevaron a trabajar con “directores, productores y hombres poderosos que por décadas fueron premiados y celebrados”. De ese modo, la ganadora del Oscar por su trabajo en Titanic podría estar hablando de Allen, aunque también de Harvey Weinstein -con quien, además, mantenía una cordial relación- y con Roman Polanski.