EU vive un día de terror; atentan contra congresistas republicanos

ALEXANDRIA..- Un impor­tante legislador del partido Republicano, Steve Scalise, y otros cuatro funcionarios del Congreso estadunidense, re­sultaron heridos ayer en un tiroteo en el Simpson Park de Alexandria, en las afueras de Washington (Virginia), mien­tras jugaban al béisbol.

En una declaración en la Casa Blanca, el presiden­te Donald Trump, quien ayer cumplió 71 años, dijo que James T. Hodgkinson, el hom­bre acusado de efectuar los disparos, “murió a causa de las heridas” sufridas en la reacción de los equipos de seguridad.

Scalise es actualmen­te el tercer legislador en im­portancia en la Cámara de Representantes, ya que es el responsable de garan­tizar la disciplina partida­ria en la legislatura dentro de la mayoritaria banca­da republicana.Éste fue so­metido a una intervención quirúrgica y se encuentra en estado “crítico”, infor­mó el MedStar Washington Hospital Center.

Matt Mika, exasesor par­lamentario y miembro de un grupo de cabildeo ante el Congreso, también fue alcan­zado por los disparos y se en­cuentra en estado “crítico”.

El tercer herido es Zachary Barth, asesor de la oficina del congresista de Texas Roger Williams, quien pudo anun­ciar en su cuenta de Facebook que había sido herido y se en­contraba en el hospital fuera de peligro.

Los otros dos heridos son miembros de la policía del Capitolio, quienes estaban desplegados en el complejo deportivo de este tranquilo vecindario a las orillas del río Potomac para brindar protec­ción a Scalise.

En tiempos como estos nos viene bien recordar que todos los que sirven en nues­tro Capitolio están ahí por­que aman su país. Somos más fuertes cuando estamos uni­dos y cuando trabajamos por el bien común”, dijo Trump.

 

Hodgkinson, de 66 años, era ferviente admirador del sena­dor izquierdista Bernie San­ders y desdeñaba a Trump. No había mostrado signos pre­vios de extremismo violen­to y su ataque sorprendió a la gente que lo conocía como “Hodges”, un popular y “dis­tendido” obrero en su ciudad natal, Belleville, Illinois. Pero también era “algo tosco”, se­gún un conocido, y la prensa local informó que tuvo una serie de enfrentamientos con la policía local, incluso por agredir a amigos de su hija en un incidente de 2006.

No obstante, Tim Slater, el agente del FBI encargado del caso, indicó en rueda de prensa que era “demasiado pronto” para asegurar que el atacante tenía como inten­ción matar a miem­bros republicanos del Congreso, aun­que todos los indi­cios apuntan a que detrás había una motivación política.

Sanders dijo en un comunicado que Hodgkinson “aparentemen­te” trabajó como voluntario para su campaña presidencial el año pasado. “Estoy asquea­do por este acto desprecia­ble”, añadió el senador. “La violencia de cualquier tipo es inaceptable en nuestra socie­dad, y condeno esta acción en los términos más enérgicos posibles”, sentenció.