El Papa aboga por la paz con Trump

CIUDAD DEL VATICANO.

El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano por primera vez al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien habló de “promover la paz en el mundo”, un día antes de una cumbre de la OTAN sobre lucha antiterrorista.

“Dejo el Vaticano más decidido que nunca a perseguir la PAZ en nuestro mundo”, tuiteó Trump, tras intercambiar con Francisco “puntos de vista” sobre “la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso”, según la Santa Sede.

Acompañado de su esposa Melania, vestida de negro y mantilla, y de su hija Ivanka, un sonriente mandatario estadunidense estrechó la mano del pontífice en la biblioteca de las suntuosas salas del palacio apostólico, antes de conversar a solas con él en el estudio privado del Papa.

El Vaticano informó que se manifestó “satisfacción” por “el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia”, y se pidió además “una colaboración serena”, incluso en campos como la “asistencia a los inmigrantes”.

La expectación sobre este encuentro era alta, máxime cuando ambos líderes tienen posiciones opuestas en temas como migración, cambio climático, venta de armas, pena de muerte e islam. “Gracias, gracias. No olvidaré lo que me dijo”, aseguró Trump al Papa.

El pontífice aprovechó la ocasión para regalarle un emblemático texto suyo sobre la paz titulado La no violencia, estilo de una política para la paz, escrito con ocasión de la Jornada Mundial de la Paz 2017 y la encíclica Laudato Si, sobre cambio climático.

Por su parte, el mandatario estadunidense obsequió al Papa una serie de libros de Martin Luther King.

Durante la reunión se tocó el tema del cambio climático. El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, pidió a Trump que EU mantenga su adhesión al acuerdo de París, a lo que el mandatario respondió que su gobierno no ha tomado ninguna decisión al respecto.

En el encuentro, el Papa le preguntó a Melania, con tono divertido, que si le preparaba a su esposo potizza (potica), un popular postre de Eslovenia, país natal de la exmodelo. Al principio ella pensó que hablaba de pizza, pero después se dio cuenta de lo que hablaba y sonriente le dijo que sí.

PIDE POR MIGRANTES

La vicepresidenta del Senado mexicano, Blanca Alcalá Ruiz, asistió a la audiencia pública y, tras saludar al papa Francisco, dijo que confía en que el pontífice pueda influir en el presidente Trump para que evite radicalizar su política migratoria.

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