Descubren dinosaurio con peculiar mecanismo de defensa

En la provincia argentina de Neuquén, en el norte de la Patagonia, vivieron al menos 35 especies de dinosaurios. El último en descubrirse ha sido el Bajadasaurus pronuspinax, un gigante herbívoro, de unos nueve metros de longitud, con enormes espinas en el cuello y la espalda, según el hallazgo publicado este lunes en la revista científica Scientific Reports.

De la familia de los dicreosáuridos, distinguida por las espinas que tienen como continuación de sus vértebras, el Bajadasaurus pronuspinax fue un cuadrúpedo que pasaba gran parte del tiempo alimentándose de plantas del suelo mientras las cuencas de sus ojos, cercanas al techo del cráneo, le permitían controlar lo que sucedía en su entorno. Su nombre encierra una doble alusión: por un lado, a la localidad en la que fue hallado en 2013, Bajada Colorada; por otro, a las largas espinas inclinadas hacia delante que lo caracterizan.

Otras hipótesis menos probables son que las espinas hubiesen formaran parte de una especie de radiador para regular la temperatura corporal, que conformasen una cresta de exhibición que los dotase de mayor atractivo sexual o que ayudasen a sostener jorobas carnosas para almacenar reservas. 

Los huesos de la nueva especie fueron descubiertos en 2013. Se recuperó el 80% del cráneo, el mejor preservado de un dinosaurio dicreosáurido en todo el mundo, las primeras vértebras del cuello y una de la parte media. De cada vértebra nace una espina bífida de unos 50 centímetros, a los que habría que añadir varios más del estuche córneo, puntualiza Juan Ignacio Canale, paleontólogo del Museo Ernesto Bachmann de Villa El Chocón. Mediante el estudio de los dientes y de la mandíbula, de 30 centímetros de longitud, los investigadores concluyeron que este dinosaurio pasaba muchas horas arrancando pequeñas plantas. Helechos, equisetos y coníferas en forma de arbusto habrían formado parte de la dieta del Bajadasaurus pronuspinax.

El Bajadasaurus se suma a las más de 200 especies de dinosaurios halladas hasta el momento en Argentina. Aunque los hallazgos están repartidos en gran parte del país, la provincia de Neuquén concentra el mayor número, por lo que la región es conocida como el Parque Jurásico del hemisferio sur.

Vía: El País.