Adriana Gómez: Padres tóxicos

Algunos de los rasgos más característicos que definen la conducta de un padre tóxico es que son personas:

Manipuladoras

Tiranos y autoritarios

Muy exigentes

Intransigentes

Maltratadores físico y/o verbalmente

Critican todo: a los amigos de sus hijos, el tipo de familia que son, sus logros…

Egocéntricos y egoístas, siempre anteponen sus necesidades a las de los hijos

Culpabilizan y responsabilizan a sus hijos de sus propios fracasos o frustraciones

Proyectan en sus hijos sus propios sueños, anhelos y fantasías

Celosos de cualquier persona que haga felices a sus hijos

Son excesivamente protectores y planificadores de la vida personal y profesional de sus hijos

 

 

 

¿Cómo acabar con esta situación tóxica?

Para trata de solucionar esta presión en los niños, la psicóloga estadounidense Susan Forward sugiere los siguientes patrones de actuación:

1. Enfrentar a los padres desde la perspectiva de dos adultos hablando.
2. Explicar a los progenitores con la mayor claridad posible lo que piensas, lo que está mal en la relación, lo que la daña, lo que hace sufrir.
3. Preguntarles si creen que hay algo que puedan hacer para contribuir al problema que tienen ambos en esta relación.
4. Preguntarles si existe una razón para el maltrato, para las descalificaciones, para la falta de cariño, si es el caso.
5. Si ellos responden que la culpa es suya y no reconocen que hay un problema, es una señal poderosa de que ellos no quieren contribuir a tener una relación saludable.
6.
 Si eso no es suficiente para cambiar el trato, limitar el contacto. Si el padre se queja, retomar la conversación desde el punto en que le pides que cambie. Si nuevamente no lo hace, considerar la opción de abandonar por un tiempo ese lazo sentimental dañino.