A seis meses de los sismos, solo Organismos de la Sociedad Civil ayudan a los damnificados en Chiapas

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Marciano López empuja la sierra de un lado a otro con la pesadez que le provoca estar a rayo de sol, en este mediodía de domingo cuando hay 32 grados de temperatura. Frente a él tiene una maraña de varillas retorcidas. Para las autoridades municipales de Vista Hermosa, Cintalapa, Chiapas, son el desecho de la renovación de un puente carretero que dejó inservible el sismo de 8.2 grados del pasado 7 de septiembre. Pero para Marciano esas varillas no son basura, son una de las pocas opciones para volver a levantar su casa.

Cuando la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) llegó a verificar los daños ocasionados por el terremoto y a foliar las viviendas, casi un mes después del desastre, determinaron que la de Marciano tenía solo daño parcial y lo colocaron entre quienes recibirían una tarjeta con 15 mil pesos para arreglar su casa.

La misma situación denuncian en esta comunidad varios de los afectados: lentitud y opacidad en el flujo de recursos, pese a que SEDATU reporta en su apartado de transparencia que solo para la reconstrucción en Cintalapa se destinaron 222 millones de pesos.

Marciano dice que su vivienda tenía daños severos. “Sí nos dieron tarjeta, pero con 15 mil pesos, con eso no me alcanza para reconstruir. Yo no tenía daño parcial, hasta tuve que tirar mi casa de lo mal que estaba. Estaban todas las paredes despegadas de las esquinas. Ayer tumbamos la última. Estamos desde septiembre durmiendo en la cocina, junto al fogón. Tengo un nietecito y a ver si no se nos enferma. Y luego ya vienen las lluvias, se nos van a mojar todas las cosas que tenemos ahí guardadas, bajo plásticos, en el patio”.

Él quedó doblemente desprotegido porque la organización civil Techo llegó hasta esta comunidad el pasado 23 de febrero para construir 20 refugios temporales de larga duración, que pueden funcionar hasta por 15 años, pero Marciano no estuvo incluido entre los beneficiados ante la promesa de las autoridades de que a él sí iban a darle más ayuda.

“El comisariado ejidal nos había dicho que estaban gestionando más apoyos para casos como el mío, pero no ha llegado nada, y ahora nos dicen que ya no nos van a dar, que ya no nos van a ayudar porque ya nos dieron por el FONDEN (Fondo de Desastres Naturales) para daño parcial, pero no me alcanza. Yo soy jornalero, gano 100 pesos al día cuando hay trabajo, que es solo una o dos veces por semana. Lo que gano lo voy metiendo para reconstruir mi casa –dice Marciano–; para la comida, ahí Dios dirá, solo agarramos para un kilo de Maseca, nomás para el desayuno, ya no nos toca comer ni cenar”.

La mayoría de quienes tienen afectadas sus viviendas en Vista Hermosa, a hora y media de distancia de Tuxtla Gutiérrez, trabajan en el jornal y ganan entre 200 o 300 pesos a la semana. Es justo ese ingreso la causa de que sus viviendas sean precarias, de adobe (tierra y paja), sin cimientos adecuados para aguantar un sismo y expuestas a reblandecerse cada temporada de lluvia.

Vía: https://www.animalpolitico.com/2018/03/organismos-la-sociedad-civil-ayudan-damnificados-chiapas/

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