Adriana Gómez: Curarse emocionalmente

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¿Te gustan los halagos? Supongo que si, a todo el mundo le gustan. Es un reconocimiento y la verdad es que cubre una necesidad básica del ser humano: la notoriedad, el significado de importancia.

Hay halagos que son una caricia al alma ¿verdad? Es como que alguien pasara las yemas de sus dedos por tu mas profundo ser. Es hermoso y al recibirlos nos conecta con nuestro mas profundo agradecimiento. Escuchar un elogio es sanador, calma ansiedad, nos hace sentir importantes para quien lo dice… incluso nos hace ser mejores.

Es elogio es un justo reconocimiento al esfuerzo realizado para alcanzar algo: un trabajo bien hecho, un examen aprobado, una comida sabrosa, un traje recién comprado, un corte de pelo nuevo, una compañía agradable, en definitiva un paso pequeño o grande dado en la dirección de una visión, un sueño o un objetivo.

CURARSE EMOCIONALMENTE

 Apapachar es un vocablo muy común en México, de origen Náhuatl. Su etimología es incierta, pero parece proceder del vocablo “papatzoa” que quiere decir acariciar, mimar, brindar cariño. Un apapacho puede ser un abrazo, un beso, una caricia tierna, una acción para curar una herida, o todos juntos. El apapacho puede ser físico o emocional. Se dan apapachos a aquéllos por quienes se tienen sentimientos de afecto, de cariño o de amor. Se puede consolar a alguien con apapachos.

Apapachar es dar cariño, amor, apoyo, a una persona querida o que tu sientes que lo necesita sinceramente y de la manera mas pura. Un apapacho lo da una madre a una hija que se ha caído de la bicicleta y se ha hecho daño. Un apapacho te lo da un amigo cuando tu pareja te ha dejado. Un apapacho se lo das a tu pareja en un momento de dificultad. Un apapacho se lo das a tus padres cuando los miras y tomas conciencia de lo que han hecho por ti. Eso es un apapacho.

 Un halago es apapachar el alma, besar el corazón, acariciar el espíritu, mecer los pensamientos, en definitiva reconocer algo hermoso de quien esta frente a ti.

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