Leslie Almaguer: Mantra para la suerte

Share Button

Ompurnamadahpurnamidam

purnatpurnamudacyate

purnasyapurnamadaya

purnamevavasisyate

 

“Esto es plenitud, esto es plenitud.

De esta plenitud esta plenitud vino.

Si de aquella plenitud, esta plenitud es quitada,

lo que permanece es plenitud.”

 

La Personalidad de Dios es perfecta y completa, y debido a que Él es completamente perfecto, todo lo que emana de Él, tal como este mundo de fenómenos, está perfectamente equipado como un todo completo. Todo lo que se produce del todo completo también está completo en sí mismo. Debido a que Él es el todo completo, aunque tantas unidades completas emanan de Él, Él permanece completo en lo remanente.

 

La totalidad completa, o sea la Personalidad de Dios, posee inmensas potencias, siendo todas tan completas como Él. Debido a eso, este mundo material o fenoménico también es completo en sí mismo. Este universo material es una manifestación temporal de los veinticuatro elementos, los cuales están dispuestos de manera que produzcan todo lo necesario para el mantenimiento y la subsistencia de este universo. No es necesario el esfuerzo adicional de ninguna otra unidad del universo para tratar de mantenerlo. El universo funciona en base a su propia escala de tiempo fijada por la energía de la totalidad completa, y cuando se termine el tiempo fijado, la disposición completa del completo aniquilará esta manifestación temporal.

 

Sólo es posible comprender el estado completo de la vida humana cuando uno se ocupa en el servicio de la totalidad completa. Todo servicio que se haga en este mundo, ya sea social, político, comunal, internacional o incluso interplanetario, seguirá siendo incompleto mientras no se acople con la totalidad completa. Cuando todas las cosas se acoplan con la totalidad completa, las partes integrales unidas también se vuelven completas en sí mismas.

 

Share Button
Top