Silvina Vega: “¿Del 1 al 10 que tan importante es para ti hablar del sexo con tu pareja?”

Una charla donde hablemos de nuestra intimidad como pareja.

Cuantos años llevan algunas parejas sin preguntar que les gusta, que no les gusta, que fantasea, es importante conocernos el alama pero también sexualmente le da un toque intimo a nuestras relaciones.

“Preguntando se llega a Roma” podemos decir que una de las claves para llegar al máximo placer es simplemente inquiriendo a nuestra pareja acerca de sus gustos y preferencias. Para ello, es necesario vender ciertos resquemores, prejuicios e inhibiciones, porque aún en pleno siglo XXI continúan existiendo la falsa y la doble moral, los tabúes y los preconceptos acerca del sexo.

Una de las claves para disfrutar de las relaciones íntimas es conocerse muy bien y aunque a veces nos gana la vergüenza y no nos atrevemos a hacer las preguntas que tenemos “en la punta de la lengua”, animarnos a sacarnos esas dudas con simples interrogantes es lo más sano, además de que puede traer muchos beneficios para ambos.

Muchas veces estamos seguros de que lo que hacemos en la cama le encanta a nuestra pareja, pero tal vez la realidad es muy distinta. A veces, estos malentendidos se arrastran por años, trayendo diferentes repercusiones. También puede ser que estés en una nueva relación desde hace poco tiempo y quieras mejorar tu técnica o mejorar tu llegada con esa persona.

Recomendaciones en preguntas.

1. ¿Qué cosas no te gustan hacer o que te hagan en la cama? Las relaciones sexuales deben ser un disfrute para ambos miembros de la pareja, así que si deben hacer o dejar que les hagan algo que les disgusta, obviamente eso no ocurrirá.

2. ¿Cuál es tu posición favorita? Las posiciones sexuales son importantes porque pueden cambiar totalmente la experiencia íntima, así que preguntar por las preferencias es un buen paso. Por supuesto, siempre se pueden cambiar o variar para poner un poco de picante extra en la relación.

3. ¿Hay alguna parte de tu cuerpo en donde te gustaría que te acariciara más? Nuestro cuerpo tiene la maravillosa posibilidad de ser totalmente erógeno, ya que existen una infinidad de lugares donde abundan las terminaciones nerviosas. Además el ser humano es psicosexual, por lo que la mente puede ser considerada un órgano sexual más y por ello, cualquier parte del cuerpo es potencialmente erógena. Preguntar (y explorar) son las palabras clave en este tema.

4. ¿Qué te hace explotar de placer? Esta pregunta está relacionada con el punto anterior, ya que la variación de zonas erógenas es prácticamente infinita.

5. ¿Qué es lo que más disfrutas del sexo conmigo? ¿Te gustaría probar algo que nunca hayamos hecho? Esta pregunta ya pasa al plano personal y el que pregunta, por supuesto, debe estar dispuesto a que le digan que algo no resulta tan placentero.

6. ¿Cuál es tu tipo de pornografía favorito? Aunque muchos “satanizan” la pornografía, otros la consideran una forma válida de alcanzar la excitación. En todo caso, es bueno indagar al respecto.

7. ¿Te gustaría que viéramos porno juntos? Pregunta relacionada con el punto anterior, ya que puede ser una gran puerta de acercamiento. Por supuesto, hay gente a la que el porno no le gusta ni un poquito; en esos casos, hay que apagar la televisión.

8. ¿Tienes alguna fantasía que te gustaría probar y te da miedo decirme? En el campo de las fantasías sexuales, todo está permitido, siempre que no se vulnere el deseo y el derecho a decir “no” de cualquiera de los implicados. Las fantasías son una manera privilegiada de alcanzar el placer, por lo que indagar al respecto puede representar una gran ganancia para ambos.

9. Cuando una chica te guía, ¿te gusta o te ofendes? A algunos hombres ni se les cruza por la cabeza que sea la mujer quien lleve las riendas en la cama, pero a otros simplemente les encanta. Como siempre, la única manera de saberlo es… preguntando. Y además, el cambio de roles puede ser en sí mismo algo muy excitante.

10. ¿Hay algo que te haga sentir inseguro en la cama? La inseguridad es un camino seguro para el displacer, así que es buena idea preguntar acerca de las cosas que a tu pareja le hacen sentir de esa manera y buscar la manera de que eso no ocurra.

11. ¿Alguna vez he hecho algo que te “bajara” las ganas? En el sexo, hay que estar dispuesto o dispuesta a aceptar la críticas, si es para que ambos puedan alcanzar el placer. A veces, simples cambios hacen una gran diferencia.

12. ¿Cuál es la peor experiencia sexual que has tenido (para no repetirla)? Siempre que se habla del pasado sexual de una persona, es necesario hacerlo con muchísimo respeto y sin avergonzar a nadie. En este caso, la finalidad es bien útil: saber qué es lo que molesta para evitarlo.

13. Para ti ¿cuál es la clave para tener un buen sexo? Detrás de esta sencilla pregunta, puede estar la llave para que tu pareja te considere una excelente partner en la cama. Escucha lo que te dice y aplícalo de ahora en adelante. Seguramente tu performance mejorará al hacerlo.

14. ¿Estás abierto/ abierta a experimentar cosas nuevas en la cama? ¿Cuáles serían? Algunas personas son más abiertas que otras en relación al sexo, por lo que saber a qué atenerse es una buena manera de evitar malos momentos en la cama. La sinceridad en la respuesta es la clave.

15. ¿Cuáles son los juegos sexuales que te gustan más? Esta pregunta se dirige directamente a saber cómo encarar la previa del sexo y puede marcar la diferencia entre un gran encuentro íntimo o un fiasco total.

16. ¿Te gustan las palabras “sucias” en el momento de hacer el amor? Las palabras son importantes, tanto, que a muchas personas les hacen alcanzar el cielo… pero a otras les baja totalmente el deseo. Saber si las palabrotas le gustan y excitan a tu pareja, marcará una gran diferencia en el sexo.

17. ¿La luz apagada o prendida? Aunque el cambio está a un simple click, siempre es bueno preguntar, especialmente si es una primera vez. Recuerda: lo importante es que tu compañero sexual se sienta cómodo en ese momento.

18. ¿Hay alguna pregunta que quisieras responder y no te hice? La idea de esta interrogante es abrir el campo de juego a tu pareja.

19. ¿Qué me preguntarías a mí? Se trata de preguntar, pero también de responder, ya que la comunicación debe ser de ida y vuelta.

Estas preguntas (y otras que se te pueden ocurrir) son el mejor punto de partida para mejorar la calidad de tus encuentros íntimos, pues te ayudarán a mejorar la comunicación emocional y sexual con tu pareja.