Silvina Vega: “¿Cómo es la actitud de una amargado?”

Seguramente conocerás alguno.

Son personas que se enfocan en lo malo y negativo que les rodea, enojadas con el mundo, que ven mal todo lo que pasa y se enfocan únicamente en lo oscuro y negativo.

Los amargados van por el mundo viendo y reflejando negatividad y mala onda.

Estar cerca de estas personas, enferma, angustia y estresa, ya que el malestar se contagia y el mal humor se pega.

Es necesario reconocerlos.

Atados

Una persona que constantemente busca problemas para demostrarse a sí mismo que tiene una vida difícil e injusta o que las personas que lo rodean son maléficas y tienen malas intenciones, vive esencialmente aislado de la bondad y de la alegría. Se ha convertido en la víctima de sus propios pensamientos y esclava de su malestar.

“No sirvo para nada”, “todo me pasa a mí”, “es imposible tener más mala suerte que yo”, son algunos de los pensamientos negativos que de vez en cuando podemos tener. Por supuesto, los malos días existen, pero simplemente dejarnos ganar por ellos, sin intentar mirar el lado positivo de las cosas, lleva a una espiral creciente de tristeza y desánimo, que nos daña más y más.

Por lo general, estas personas negativas no reconocen su condición. Insisten en decir que el mundo está lleno de gente inepta, corrupta, abusiva y malvada. No aceptan que su percepción y su foco de atención los enajenan y envenenan, ya que al mirar de una manera positiva, la persona valora a los demás y es capaz de reconocer su propio valor.

Se caracterizan por tener pensamientos nocivos y palabras groseras. Sus acciones están llenas de reproches, chismes y críticas.

Cuando uno está cerca de estas personas, es poco lo que se pueda hacer o decir antes de resultar afectado o lastimado, ya que siempre encontrarán algo malo.

Cómo reconocerlas

Amargarse y no hacer nada es más fácil que enfrentar la negatividad y solucionar nuestros problemas. El gran inconveniente es que resulta muchísimo más perjudicial para nosotros.

Diversos estudios han demostrado que los sentimientos de tristeza crónicos pueden afectar en forma negativa a nuestra salud, felicidad y bienestar. Debemos aprender a detectarlos en nosotros mismos y en los demás para posteriormente eliminarlos.

Estas son las conductas más típicas de las personas amargadas.

1- Permanentemente emiten mensajes auto destructivos. Las “charlas con uno mismo” son útiles para colocar sentimientos e ideas en nuestra cabeza, pero si solo se centran en destruir la moral con auto mensajes que reafirman que “todo lo hacemos mal” o “que no servimos para nada”, son profundamente negativas y llevan a una peligrosa situación de bloqueo de toda la actividad: “no hago nada para no fallar”.

2- Las personas amargadas piensan y se convencen que harán todo mal. De esta manera, al enfrentarse a cualquier hecho, vaticinan que todo saldrá mal… y si se deciden a hacerlo, efectivamente así saldrá. No podemos evitar los problemas, pero sí podemos decidir cómo enfrentarlos y esta elección puede hacernos más fuerte o más débil, más feliz o más triste, seguro de ti mismo o una víctima de la situación.

3- Las comparaciones negativas con los demás nunca llevan a nada bueno. El amargado, además, normalmente se compara con personas con personas que tienen más triunfos, parecen más atractivos o ganan más dinero. De esta forma, siempre resultan perdidosos y refuerzan su modo de pensar. Al desear tener lo que otro tiene, nos sentimos inferiores y podemos llegar a envidiar. Estas comparaciones pueden llevar al estrés, ansiedad, estados de depresión y la toma de decisiones autodestructivas.

4- El amargado piensa mucho en el pasado. “Qué hubiera pasado si…” es uno de sus pensamientos favoritos, que normalmente solo lleva a ideas negativas y cavilaciones sin sentido. El “pudo ser y no fue” conduce a la autoflagelación mental sobre algo que ni siquiera se sabe si realmente habría salido bien.

5- “La culpa la tienen los demás”, se dice siempre el amargado. Es una forma de mantenerse siempre en su misma actitud, sin ninguna posibilidad de cambio y regodeándose siempre en los mismos pensamientos.

6- Este punto se relaciona con el anterior: la persona amargada siempre es una víctima de los demás y de las circunstancias. Esto perpetúa la amargura y la falta de decisión sobre cualquier tema.

7- La culpa es una compañera frecuente del amargado. Todos cometemos errores, pero mirar permanentemente hacia el pasado y quedarse inmóvil sobre ellos, es algo profundamente negativo y que no lleva a nada bueno. Lo importante es aprender de los errores para no caer nuevamente en ellos, pero el amargado no lo hace porque prefiere seguir inmovilizado en su círculo de desesperanza permanente.

8- El que nada hace, no se equivoca. El amargado se inmoviliza en su situación, porque teme que sus ideas de fracaso e inutilidad se plasmen en la realidad al intentar hacer algo.

¿Qué hacer?

En su interior, las personas amargadas sufren, viven en la desolación y no hay nada que las contente. Se sienten tristes y abandonados y les cuesta muchísimo acercarse a quienes les quieren y podrían ayudarlos.

Pero estas personas tienen salida: simplemente es necesario verlas con bondad.

Podemos ver a estas personas de una manera positiva, entendiendo que detrás de tanta maldad hay un corazón que se siente solo, triste y lastimado. La bondad que se siente, se comparte y se regala, es el mejor antídoto para ayudar a una persona amargada a cambiar el sabor de su vida.

Hay veces que la amargura y la maldad impregnaron irremediablemente a la persona, de tal manera que el amor y la bondad no son suficientes, porque no logran entrar en la dura coraza de negativismo de estas personas.

Si analizaste tus actitudes y has concluido que eres una persona amargada, rectifica el rumbo de tus pensamientos y tu vida. Agradece por todo lo que tienes y busca el lado bueno en tu vida. Reconoce las cosas como son, pero no permitas que te inmovilicen, realiza los cambios necesarios. Si no te es posible hacerlo de una vez, practica para que sea gradualmente en la dirección correcta.

Si conoces a una persona amargada, ten empatía con ella, podrás lograr que revea su actitud negativa.