La mayor tormenta en Holanda y Bélgica en 30 años deja tres muertos y paraliza trenes y vuelos

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Al menos tres personas han muerto este jueves aplastadas por árboles y otras seis han sufrido heridas de diversa consideración como resultado del fuerte temporal que azota Holanda y Bélgica y que ha acarreado el corte de múltiples carreteras y la cancelación de trenes y vuelos en ambos países. Las fuertes ráfagas de viento han paralizado el tráfico aéreo y terrestre en el norte de Europa. La prensa local ha informado de que se trata de la tormenta más fuerte desde 1990.

Todos los países con costas sobre el mar del Norte han sufrido rachas de viento muy fuertes desde el oeste, que han provocado graves daños materiales y han interrumpido durante horas la actividad en aeropuertos como el de Ámsterdam-Schiphol, uno de los nudos más importantes del tráfico aéreo europeo. En su web, el instituto meteorológico holandés KNMI menciona una “gran tempestad proveniente de la costa oeste, con ráfagas de viento muy violentas de entre 110 y 130 kilómetros por hora, y hasta 140 puntualmente”.

En Holanda, que sufre una tormenta extrema por segunda vez este mes, han caído árboles que han obstruido carreteras y vías férreas. Además, varios ciclistas han caído de sus bicicletas y ha habido camiones que han volcado en las mismas autopistas. En medio de estos estragos, en el centro y este del país, en donde el KNMI ha decretado la alerta roja —el nivel más alto de riesgo—, dos personas han perdido la vida, según ha informado la policía en su cuenta Twitter. “Un hombre de 62 años de Zwolle ha muerto tras ser alcanzado por una enorme rama” caída de un árbol. El fallecido había salido de su automóvil para retirar otra rama que obstruía la calzada. Otro hombre de la misma edad ha perdido la vida en Enschede, en el este del país, después que un árbol cayera sobre su auto, según otro tuit de la policía.

Una automovilista también ha resultado muerta cuando un árbol aplastó su vehículo en Bélgica, donde este tipo de sucesos, con tejados arrancados y cables eléctricos caídos por tierra, han necesitado la intervención de los bomberos, que han recibido centenares de llamadas en todo el país desde la noche pasada, con ráfagas de viento que han superado los 100 kilómetros por hora.

En Holanda, la tempestad ha paralizado a los aviones en la pista del aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol durante la mañama, en tanto el tráfico ferroviario sigue interrumpido durante la tarde de este jueves. Cuando el tráfico aéreo se ha reanudado pasado el mediodía, algunas chapas que se habían desplegado del techo de una terminal provocaron el cierre de dos vestíbulos en el área de salidas, según ha ingormado Gedi Schrijze, portavoz del aeropuerto.

Los barcos de pesca también han quedado amarrados a los muelles, igual que el ferry que cubre el trayecto entre la isla de Texel (norte) y tierra firme, y numerosos ejes carreteros se mantienen aún ahora cerrados. “Semejantes ráfagas de viento son un peligro para las personas y la circulación”, ha subryado el KNMI, que ha aconsejado a los neerlandeses quedarse en sus casas.

La sociedad nacional de ferrocarriles NS también ha advertido a los pasajeros en su cuenta Twitter que “a causa de la fuerte tempestad” ningún tren circulará “hasta nueva orden”. En las ciudades, algunos árboles han caído sobre las vías de tranvía, cuyo tráfico ha sido detenido por completo, como también ha pasado con los autobuses, en particular en La Haya.

La ciudad de Rotterdam, en el oeste del país, es inaccesible por las carreteras provenientes del norte, en particular desde La Haya y Ámsterdam, según la organización nacional para la circulación VID.

La circulación de trenes de gran velocidad Thalys, que cubren trayectos entre París y Alemania, y también con puntos de Holanda, estaba interrumpida “hasta las 14.00 al menos” más allá de Bruselas, según ha indicado este jueves la compañía. Asimismo, la empresa ferroviaria nacional alemana Deutsche Bahn ha anunciado que suspende el tránsito en todas sus líneas de larga distancia. “La reanudación del tráfico está condicionada a la reapertura de las líneas férreas clásicas y de gran velocidad en Holanda y Alemania”, ha explicado la empresa, que también ha advertido de que “la situación podría mantenerse perturbada e incluso degradada a lo largo de la jornada”.

 

Vía: https://elpais.com/internacional/2018/01/18/actualidad/1516292123_264163.html

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