Atiende Hospital del Niño diez casos de menores quemados durante fiestas navideñas

Este bebé metió las manos a una olla con ponche caliente.

Share Button

El hospital del Niño y el Adolescente Morelense atendieron durante las fiestas de navidad a diez niños con diferentes tipos de quemaduras y en estas fechas los casos incrementan hasta más del 30 por ciento por la quema de pirotecnia y con resultados graves donde hay pérdida de oído, manos y dedos por las explosiones.

Por lo anterior, la dependencia recomienda tener mucho cuidado con los menores en estos días de festejos. En la mayoría de los casos se pueden prevenir con medidas de precaución muy simples, como el evitar las
compras de cohetes como diversión para los menores.

La institución cuenta con especialistas en atención a quemaduras en niños, y en estas fechas se reportan con frecuencia los ingresos de lesionados por incendiarse las luces o la explosión de “ratoncitos”, cohetes y “palomas” en la bolsa del pantalón.

La directora del nosocomio, Patricia Borgaro Payró, informó que en este lugar se incrementan en más 20 por ciento el número de casos, principalmente por quemaduras derivadas de la quema de cohetes en posadas, festejos de la
Navidad y Año Nuevo.
Por eso es fundamental que los padres no los expongan al fuego directo y no quemen explosivos pirotécnicos, ya que el daño que ocasionan las quemaduras puede cambiar su vida para siempre. Se prenden fácilmente por las fricciones, el calentamiento con la ropa y la piel y por estar dentro de bolsas de plástico, y ha habido casos, donde pierden los genitales o la necesidad de amputar las piernas.

Borgaro Payró comentó que de los pacientes que llegan de urgencias por quemaduras, 3 por ciento son por cohetes por estos festejos y también por incidentes que se registran durante las fiestas religiosas de los pueblos y barrios.
Explicó que no necesariamente las lesiones leves o graves se originan por la detonación de cohetes de fuerte estruendo, también por los pequeños “ratoncitos”, “chispitas” y “cerillitos”, que regularmente los niños los guardan en la bolsa del pantalón, se incendian y llegan a lesionar gran parte de un muslo o pierna del niño.

Recomendó no permitir a los menores se acerquen a la estufa o parrillas cuando se prepara la comida y no se dejen recipientes con agua caliente en la mesa o en el piso, debido que las quemaduras en general, en la mayoría de los casos son por líquidos calientes. Los incidentes se presentan cuando los menores entran a la cocina, tocan las parrillas, toman las ollas y las vierten sobre ellos o porque tiene contacto cuando tropiezan con los recipientes.

Este bebé metió las manos a una olla con ponche caliente.

Share Button
Top