Meryl Streep: “Weinstein se aseguró de que no supiera de sus abusos”

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La guerra entre Meryl Streep y Rose McGowan continúa, aunque más que una guerra es una aclaración de posturas. McGowan borró ayer, poco después de colgarlo, el tuit en el que llamaba hipócritas a las actrices que acudirán a los Globos de Oro de negro, la silenciosa protesta por los abusos de Harvey Weinstein y otros. Lo que McGowan pedía no era, precisamente, silencio, por considerar el silencio cómplice de tantas personas, incluidas actrices, incluida Meryl Streep, a quien se refería directamente, era lo que había ayudado al ‘monstruoso cerdo’; como llama a Weinstein, a abusar de tantas mujeres a lo largo de tanto años. Ayer, Streep le contestó lo siguiente:

‘Me duele el ataque de Rose McGowan del pasado fin de semana, pero me gustaría que supiera que no sabía nada de los crímenes de Weinstein, no en los 90 cuando la atacó a ella ni en las siguientes décadas, cuando procedió a atacar a otras. No he estado deliberadamente callada. No sabía nada. No aprobé tácitamente tu violación. No me gusta que las mujeres jóvenes sean asaltadas. No sabía que esto estaba pasando’.

‘No sé dónde vive Harvey ni él ha estado jamás en mi casa. En mi vida he sido invitada a su habitación de hotel. Solo una vez he estado en su oficina, con motivo de una reunión con Wes Craven para la película ‘Music of the Heart’, en 1998. Harvey Weinstein distribuyó películas que hice con otra gente. Harvey Weinstein no era un director, sino un productor, sobre todo un publicista del trabajo de otros. Es imposible que cada actor, cada actriz y director cuyos filmes fueron distribuidos por Harvey Weinstein supiera que abusaba de mujeres o que violó a Rose en los años 90, a otras mujeres antes y a más después. No sabíamos que él y sus colaboradores necesarios compraban el silencio de las mujeres’.

‘Harvey Weinstein necesitaba que no supiéramos nada porque al asociarse con nosotros ganaba credibilidad y más poder para poner a mujeres jóvenes y con aspiraciones en situaciones potencialmente dañinas. Él me necesitaba mucho más que yo a él y se aseguró de que no supiera nada. Aparentemente, contrató a ex espías del Mossad para impedir que su comportamiento se hiciera público. Rose y el resto de víctimas tienen que saber que estos hombres poderosos, ricos y despiadados quieren ganar a cualquier precio, por eso se está creando un fondo para la defensa legal de las víctimas. Cientos de profesionales con buen corazón contribuirán para acabar con esos bastardos y ayudar a las víctimas a luchar contra ellos’.

‘Rose asumió y tuiteó algo sobre mí que no es verdad y quise aclarárselo. A través de amigos en común le hice llegar mi número de teléfono al minuto de leer su tuit. Me senté al lado del teléfono todo el día y al día siguiente, deseando que llegara mi oportunidad de expresar mi profundo respeto por ella y por todas las valientes que le han quitado la careta al monstruo, y mi simpatía para con todo el dolor que ha expresado y el que se ha quedado dentro. Nadie puede devolverle a estar mujeres todo lo que jefes como Bill O’Reilly, Roger Ailes y Harvey Weinstein les quitaron. Tenía esperanza de que quisiera escucharme, pero no fue posible. Espero que lea esto‘.

‘Siento verdaderamente que me vea como a una adversaria, porque ambas, junto con el resto de las mujeres en nuestro negocio, estamos en pie, desafiando al mismo rival implacable: un ‘status quo’ que busca desesperadamente volver a los viejos días cuando las mujeres eran usadas, abusadas y a las que se es impedía la entrada a los despachos donde se toman las decisiones, a los niveles más altos de la industria. Allí donde se fabrican las coartadas. Esos despachos han de ser desinfectados para que cualquier cambio pueda suceder’.

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