¿Adiós al Excel?: empresas ahora abandonan la popular planilla de cálculo

Grandes compañías se inclinan por el trabajo colaborativo y la nube. Luego de 32 años, el programa de Microsoft pierde relevancia en el ámbito corporativo.

Durante su nacimiento, a principios de la década del ’80, las computadoras personales tenían como principal atractivo para los “profesionales” primeros en adquirirlas para su hogar las planillas de cálculo, que permitían automatizar gran parte de su trabajo diario.

En 1985, Microsoft revolucionó la contabilidad de las empresas de todo el mundo con Excel, su propia alternativa, que permitió a las compañías administrar listados de trabajadores, cuentas de proveedores, cálculos de rentabilidad, proyecciones económicas de futuro, etcétera.

Pero todo cambia: empresas de todo el mundo están pidiendo a sus empleados que abandonen las planillas de cálculo. Uno de los ejemplos es la tecnológica Adobe, desarrolladora de programas de diseño como Photoshop o Premiere.

Mark Garrett, director financiero de la firma, lamenta que el personal de recursos humanos y el de finanzas pasen horas importando y exportando hojas de cálculo de Excel de sistemas dispares para llegar a alguna conclusión sobre el desempeño de la compañía, según informa The Wall Street Journal. El diario también agrega a ABM Industries y Wintrust Financial Corp en la lista de empresas que se alejan de Excel.

En gran parte, el “ocaso” de Excel se debe a problemas propios: incompatibilidades entre versiones nuevas y viejas, límites de la cantidad de datos que se pueden analizar en un solo documento y la imposibilidad de que varias personas trabajen en un mismo archivo en simultáneo no agregan soluciones a las demandas crecientes de las compañías.

No obstante, algunas versiones de Microsoft Office ofrecen trabajo colaborativo, respaldo automático en la nube e incluso trabajar directamente online, pero estas soluciones han llegado tarde y ya hay otras empresas que ofrecen estas funcionalidades de manera más eficiente, según apunta El Economista.

Una de ellas es Anaplan, cuyas plataformas trabajan directamente en la nube y relacionando bases de datos a gran escala. Creada en 2006 pero con su primer producto lanzado en 2010, el pasado año Anaplan ya estaba valorada en 1.100 millones de dólares, y a inicios de año contrató a un nuevo director financiero para preparar una futura salida a bolsa. Barclaycard, United Airlines, BlaBlaCar, Adobe o HP están en su cartera de clientes.

Otra alternativa a las hojas de cálculo de Microsoft es Workiva, que también se fundamenta en el trabajo colaborativo en la nube, pudiendo otorgar diferentes permisos de acceso a cada usuario.

Fundada en 2008 y ubicada en Iowa, cuenta con una plantilla de 1.200 empleados y cotiza en el NYSE desde 2014 con una capitalización bursátil superior a los 900 millones de dólares en la actualidad. Entre sus clientes se encuentran Colgate Palmolive, Chevron y Google.

Sin embargo, la esencia del programa de Microsoft sigue presente: estas alternativas incluyen una opción para exportar a formato Excel los documentos, lo que muestra que aún sigue siendo el referente dentro del ámbito empresarial.