Leslie Almaguer “Comprométete contigo”

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La palabra compromiso tiene su origen en la palabra latina compromissum” compuesta por un lado de “com” que implica una unir y, “promissum” que significa promesa. 

Un compromiso es una promesa que nos hacemos a nosotros mismos, una promesa de ACCIÓN.  Pero ¿porqué nos cuesta tanto comprometernos con nuestras propias metas, cuando a diario lo hacemos con los demás?

Quizás porque con los demás, tampoco sea del todo compromiso… 

El compromiso siempre empieza en uno mismo. Es una  actitud que se desarrolla según vamos conociéndonos y sabiendo lo que queremos de verdad, porque sólo, en la medida que seamos capaces de comprometernos con nuestros propios objetivos, entonces también lo haremos con esos que adquirimos con otras personas ya que, en realidad, en la mayoría de las ocasiones cuando cumplimos” con otros, no lo hacemos por convicción y determinación que es lo que implica el compromiso sino más bien estamos respondiendo a una obligación con los demás y no, a un compromiso.

Persona comprometida es aquella que está involucrada en la causa que lleva a cabo, está motivada por ella y para ella de modo voluntario, pone su esfuerzo y dedicación en realizar aquello que asume hacer, no por quedar bien, no porque tenga que cumplir para tener un salario a fin de mes o en busca de una aprobación externa, sino porque está convencid@ de que debe hacerlo, que quiere hacerlo.

La diferencia entre compromiso y obligación entonces, radicaría en nuestra madurez y autoconocimiento, también en el grado de implicación que adquiramos, en el deseo de cumplir nuestra palabra por nosotros mismos.

Por eso el compromiso tiene mucho que ver con encontrar el sentido de nuestra vida, con la madurez y la capacidad de asumir la responsabilidad en nuestras rutinas y nuestras decisiones. A medida que éstas van creciendo, también lo va haciendo nuestro compromisos auténticos, algo que se da naturalmente porque tenemos más claridad en lo que realmente queremos y hacia donde nos dirigimos que es la clave para alcanzar metas y tener éxito.

Las personas siempre esperan que otros asuman sus “compromisos” por esta razón ¡porque no son verdaderos compromisos! no parten del convencimiento interno sino de una moticación extrínseca, son obligaciones. Por eso siempre van en busca de que alguien que les empuje, por eso prefieren el “látigo” de un jefe insoportable a emprender una actividad propia, porque las decisiones que toman no parten de la convicción y no pueden comprometerse con ellas realmente. 

Comprometerse supone claridad pero también valentía, supone arriesgarse a todo lo que conlleva intentarlo y eso nos da miedo porque estamos educados a caminar trás la zanahoria y no, para replantearnos las cosas o buscar lo que realmente deseamos.

Afortunadamente ésto está cambiando. Es necesario un cambio en este sentido, es necesario empezar a tomar decisiones que reflejen lo que realmente queremos aunque al principio sólo podamos ver tinieblas. Carl Rogers decía “me doy cuenta de que si fuera estable y estático, viviría en la muerte. Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales es decir, el compromiso, porque ése es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante.”

Igualmente, en el terreno de relaciones de pareja se vive la evitación al compromiso. Muchas personas van de un amante a otro, lo cuál puede hacerles expertos de “artes amatorias” pero a mi modo de ver, no son buenos Amantes en absoluto ya que están evitando el compromiso consigo mismos, por eso no se comprometen con una pareja. Porque para ser buen amante hay que serlo primero de uno mismo y para ello, amasar la soledad.

Empieza a plantearte compromisos contigo mismo y para eso, aparte de la convicción y la claridad a la que podrás llegar en una sola sesión de coaching, tendrás que crerar un hábito. 

Entre las ventajas de llevar a cabo tu compromiso y no quedarse en agua de borraja, están la gran satisfacción de cumplir con los propios objetivos, vivir más plenamente entregado a una causa propia en coherencia con tus propios intereses.

Una persona comprometida con sus decisiones se vuelve perseverante, mejora la seguridad en sí misma y es capaz de lograr lo que se propone también en otras áreas de su vida. Abre las posibilidades a aprender, entiende que se necesita paciencia y constancia para alcanzar objetivos, entiende que tendrá que asumir riesgos y está dispuesta a tomarlos, así como asumir la responsabilidad de sus fracasos entendiendo éstos como un trampolín al éxito y se convertirá en una persona de palabra porque también valorará más los compromisos que adquiere con otras personas. 

Cuando uno adquiere conocimiento del porqué hace algo, la autodisciplina deja de ser un esfuerzo sino una consecuencia de ese conocimiento. Comprometerse con uno, es dejar de ser un servidor del ego ajeno, para dejar que aflore lo que eres y adquiera forma aquello que viniste a entregarle al mundo. 

Muchas veces en la vida sabemos lo que queremos, la oportunidad se nos sirve en bandeja incluso, pero la posponemos por miedo a comprometernos en realidad es MIEDO A NO ESTAR A LA ALTURA. Esto se llama procrastinar el compromiso, pero claro no soluciona la situación,  mañana tendrás que decidir y como dice Osho, “no estarás en una situación más favorecedora, porque la muerte estará más cerca, ni siquiera sabes si existirá mañana”, entonces ¿por qué no ahora?. 

Para que tengan sentido nuestros compromisos es necesario implicarnos, creer en lo que hacemos, hablar con personas que lo hayan conseguido y hacer una toma de conciencia de los recursos personales e inventario de los materiales fundamentales que tenemos a nuestro alcance, que van a ser las herramientas que necesitamos y para que sea posible, siempre al final, COMPROMETERNOS CON ELLO.

El que está comprometido hace incluso más de lo necesario, para conseguir sus objetivos. EL QUE ESTÁ COMPROMETIDO RECORRE LA CLAVE DEL EXITO; LA MILLA EXTRA. 
También se planifica por objetivos y no por tiempo, que es importantísimo y es algo que enseño en mis sesiones personalizadas. Es decir, lo primero es tener claro que se DESEAS CON EL CORAZÓN conseguir, lo segundo es intentarlo proponerte objetivos realistas a tu medida, y a medio que avances valorar nuevos retos.

#Mantra

Se trata de uno de los Mantras más antiguos. Shiva es el Maestro Interior, esa Naturaleza Divina que todos llevamos dentro . Es una invocación, una formula Divina que nos invita a interiorizarnos, más allá de nuestra limitaciones mentales, más allá del ego, para reencontrarnos con nuestra propia Divinidad, con nuestro Ser Interior. Se utiliza en la meditación o bien como una llamada a Despertar nuestra Potencialidad Divina. En castellano, este mantra o invocación se puede expresar: “Invoco a mi Ser Interior.”

#MomentoZen

Leslie Almaguer tiene para ti un #MomentoZen 🍃🙏🏻

Posted by Mundo 96.5 on Wednesday, October 4, 2017

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