Novias de EU se quedan sin vestido a días de su boda

MIAMI.

Después de varios días de silencio, la firma estadunidense de trajes de novia Alfred Angelo ha pedido disculpas a las mujeres a las que de la noche a la mañana dejó sin galas para sus bodas, en cuya ayuda han salido ya otras mujeres.

Cuando nadie se lo esperaba Alfred Angelo, una empresa fundada en los años 30, con sede en Delray Beach, que llegó a tener más de 60 tiendas repartidas por EU y cuyos vestidos se vendían en el extranjero, echó el cierre de todos sus negocios el pasado 13 de julio y presentó una declaración de quiebra el 14.

Muchas novias -nadie se atreve a dar una cifra- que habían encargado e incluso pagado a Alfred Angelo el vestido para el gran día de sus vidas quedaron con novio pero en el “limbo” en lo que se refiere a vestuario nupcial.

Hasta ahora lo único que las “novias en estado de pánico”, como las han calificado en los diarios de EU, encontraban al llegar a la tienda donde encargaron su vestido era en el mejor de los casos un cartel con el correo electrónico de una persona responsable.

Pero hoy, por fin, apareció en la web oficial de la firma una explicación, aunque es difícil que sirva de consuelo a las afligidas “víctimas de Alfred Angelo”, como las llaman en las redes sociales.

Pedimos disculpas por las molestias y las tribulaciones resultantes de este hecho (la quiebra). Agradecemos su paciencia”.

Con esas palabras finaliza un comunicado de Alfred Angelo, el único contenido disponible en la otrora completa web de la firma de Delray Beach, que mantiene, sin embargo, su cuenta de Twitter llena de imágenes de novias radiantes y sonrientes luciendo sus modelos.

En el texto se pide a las personas que quieran ser contactadas en relación con su encargo, “una vez que la información esté disponible”, que envíen un correo a la dirección del fideicomiso creado tras la quiebra.

Cómo se atreve #alfredangelo a arruinar tantas vidas de novias! Espero que todos los abogados del mundo se unan contra ellos y les pateen el trasero”, escribió una ofendida “Christina” en Twitter el día en que las tiendas de la firma cerraron.